La Escuela de Seguridad Vial del Circuit Ricardo Tormo cierra esta semana el curso escolar con un récord de afluencia de alumnos. La cifra de escolares ha duplicado la mejor temporada de la escuela con un total de 6.900 alumnos.

La Escuela de Seguridad Vial del Circuit Ricardo Tormo ofrece a los centros educativos una jornada en la que los estudiantes reciben formación vial teórica y práctica. Además, se muestran las diferencias entre la conducción deportiva y la que se debe practicar en las carreteras y ciudades.

El día se completa con una visita por las instalaciones de Cheste en el que los alumnos conocen la historia de automovilismo y el motociclismo valenciano y tienen la oportunidad de conocer lugares clave como los boxes, el pódium o la sala de prensa.

Tres cuartas partes de los escolares son estudiantes de educación primaria y el resto de secundaria. En concreto, los alumnos de tercero y cuarto de primaria son los más habituales, un 46,7 por ciento del total.

86 centros educativos

En total 86 centros educativos de toda la Comunidad Valenciana e incluso de las provincias de Cuenca, Teruel, Albacete, Santander y Badajoz han participado en el curso 2017-2018 en este programa que cuenta con el aval de la Escuela de Conductores – Asociación Valenciana de Autoescuelas (AVAE), la Dirección General de Tráfico y el programa Vial Fun de Santander Consumer Finance, que es el principal patrocinador de la Escuela.

El director general de Circuit, Gonzalo Gobert, ha indicado que “la Escuela de Seguridad Vial está integrada dentro de nuestro programa de responsabilidad social corporativa y es uno de los grandes activos del Circuit que cumple dos objetivos clave, el primero es reducir la siniestralidad para estos futuros conductores y el segundo es que los escolares conozcan las actividades que aquí llevamos a cabo y les guste traer a sus familias a Cheste”.

Los tres objetivos de la Escuela de Seguridad Vial son fomentar un comportamiento responsable y seguro entre los alumnos, aprender a detectar y prevenir situaciones de riesgo y respetar las normas y señales de circulación. Con la vista puesta en un fin: conseguir cero víctimas en las carreteras.