El Circuit celebra su vigésimo Gran Premio del Mundial de Motociclismo. Ricardo Tormo, leyenda motociclista valenciana que da nombre a este trazado, siempre tuvo la ilusión de ver un circuito en su querida Valencia.

Nacido en Ayacor y criado en Canals, Ricardo tuvo claro que quería ser piloto de motos desde que vio por primera vez una carrera. Su deseo no solo se quedó en eso, sino que fue capaz de ganar tres campeonatos de España en la categoría de 50 centímetros cúbicos, cuatro en 125 c.c. y dos campeonatos del mundo de 50 c.c. en 1978 y 198.

Tormo trabajó mucho para que en Valencia existiera un circuito permanente y que se creara una cantera que permitiera al motociclismo valenciano tener un buen número de pilotos que llegaran a la élite. Lo consiguió, sin duda, aunque falleció en 1998 a causa de la leucemia y no pudo ver terminado el proyecto.

En 1999 se disputó el primer Gran Premio en el Circuit Ricardo Tormo. Dicen los que más lo vieron correr que Ricardo Tormo era un gran piloto en seco pero que se volvía único bajo el agua, invencible. El domingo 19 de septiembre de 1999, después de una semana soleada amaneció lloviendo. Esos mismos que lo vieron correr y que recordaban su habilidad sobre mojado dijeron que nos era lluvia, “eran las lágrimas de Ricardo que no había podido asistir al primer Gran Premio en un circuito por el que tanto luchó”.

En esta vigésima edición, la lluvia ha vuelto a aparecer y, a pesar de las difíciles condiciones meteorológicas, la afición ha vuelto a responder llenando las gradas de la pista valenciana.